Vista de la exposición 'Mirar a otro lado' de Nicolás Combarro el Museo Universidad de Navarra (Pamplona). Febrero-agosto de 2026. Foto de © Manuel Castells. Cortesía de Museo Universidad de Navarra.
El Museo Universidad de Navarra (MUN) acoge hasta el 9 de agosto Mirar a otro lado, una exposición que reúne más de 200 obras de Nicolás Combarro (A Coruña, 1979). El artista gallego presenta su proyecto más reciente, Materia del silencio, junto a una selección de trabajos que exploran la relación entre arquitectura, memoria y poder. Comisariada por Marta Ramos-Yzquierdo, la muestra invita a reflexionar sobre cómo los espacios construidos reflejan ideologías y silencian historias.
Combarro parte de una fotografía hallada en los archivos del museo: Francia 1939. Campo de concentración de Bram. Esta imagen, capturada por Agustí Centelles durante su cautiverio, revela una realidad poco conocida. En España, más de 300 campos de concentración albergaron entre 700.000 y un millón de personas. Sin embargo, su existencia permaneció oculta hasta la desclasificación de archivos militares en 2018. Materia del silencio surge de este descubrimiento. El artista regresa a los vestigios de estos lugares, los ilumina en la oscuridad y los fotografía, creando imágenes que confrontan al público con una memoria incómoda.
Las obras exhiben restos de campos como Miranda de Ebro, San Cristóbal o la cárcel de Carabanchel, construcciones que simbolizan la represión y el abandono. Combarro no se limita a documentar. Junto a las fotografías, presenta planos, postales y documentos de época, materiales escasos que enriquecen el relato visual. La serie Arqueologías complementa esta investigación con esculturas translúcidas y proyecciones que sintetizan la arquitectura de los campos, ofreciendo una mirada poética sobre lo que ya no existe.
La exposición también dialoga con proyectos anteriores del artista. En Sotterranei, Combarro explora los subsuelos de Roma y Nápoles, espacios invisibles bajo la superficie urbana. Desvelar, desplazar interviene en la antigua Fábrica de Tabacos de Madrid, hoy reconvertida en centro cultural. Ambas series comparten una estrategia: la proyección de luz como herramienta para revelar lo oculto. Arquitectura espontánea y Arquitectura oculta profundizan en construcciones marginales, desde autoconstrucciones hasta «obras negras» abandonadas, mientras que Serie negra aborda el patrimonio minero e industrial.
El atrio del MUN se convierte en un espacio de confluencia donde las intervenciones de Combarro muestran su metodología. Cada proyecto, aunque distinto, comparte un objetivo: utilizar el arte para activar memorias silenciadas. Como señala la comisaria Marta Ramos-Yzquierdo, «Nicolás actúa sobre arquitecturas que los grandes relatos han ignorado. Su trabajo nos cuestiona sobre los contextos que las generaron y las ideologías que las sostuvieron».
Combarro, con luz y persistencia, transforma el olvido en materia artística, recordándonos que la memoria también se construye. Mirar a otro lado se convierte así en un llamado a observar lo que la historia prefirió omitir.
Continúa la larga controversia abierta por la decisión de La Biennale de reabrir el Pabellón…
La muestra reúne más de medio centenar de fotografías, vídeos e instalaciones que abordan cuestiones…
Las exposiciones marcan el cierre de una etapa en La Virreina Centre de la Imatge.…
El premio, concebido como un homenaje al artista Jordi Fulla (Igualada, 1967–2019), reafirma el compromiso…
La exposición, abierta hasta el 12 de julio, reúne obras de Paula Artés, Antonio Guerra,…
La convocatoria propone un programa intensivo de investigación y aprendizaje concebido como un laboratorio de…