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Carlos Irijalba – ‘Love That Bird’
En Love that Bird, Carlos Irijalba presenta un conjunto de trabajos de nueva producción que tienen como hilo conductor la libertad de movimiento inherente a la materia, un asunto que atañe tanto a seres animados como a inanimados.
Bajo el título “Love that Bird”, el artista Carlos Irijalba (Pamplona, 1979) presenta su primera exposición en el espacio madrileño de la galería Juan Silió, un conjunto de trabajos de nueva producción que tienen como hilo conductor la libertad de movimiento inherente a la materia, un asunto que atañe tanto a seres animados como a inanimados. Irijalba toma como punto de partida el primer impulso que dio origen al universo y que mueve hoy en día a las aguas, las nubes, los pájaros y también a los seres humanos por magnetismo, de forma pulsar y rítmica.
Al entrar en la sala, encontramos la serie “nothing/nobody”, un conjunto de moldes de arena usados en el ámbito industrial para producir bloques de motor en la década de los 80 y 90 del siglo XX. Hoy, ya fosilizados, se perciben como piezas de arqueología corporativa, extraídas del ciclo productivo para regresar al entorno natural, y que, acumuladas, dan lugar a nuevas orografías en forma de colinas y pinares en su Navarra natal. Irijalba rescata estos residuos que en su momento fueron un secreto industrial y ahora, ya desgastados por la lluvia y el viento, nos trasladan a un contexto cultural donde aparecen reminiscencias de la Oaxaca precolombina, la escultura moderna de fin de siglo o el atrezzo de una película de Indiana Jones, pero es nuestra retina, colapsada por tanta imagen, la que recompone estas referencias.
De forma casi antagónica, en la exposición se muestra la serie “Ghost’s shadow”, compuesta una serie de aluminios fluidos, llamados, en el argot industrial, blandos o dulces. En los últimos años, Irijalba ha intentado que el metal se exprese libremente generando un ciclo de fundido y vertido en busca de consenso entre la expresión material y el deseo del artista. A la observación atenta de este fluir no escapa la seducción del residuo, siempre presente en la obra del artista, que utiliza en algunas piezas de esta serie únicamente las impresiones del metal fundido sobre el material ignífugo y espuma metálica.
La película que podemos ver en la planta inferior da nombre a la exposición y resume todas las inquietudes recientes del artista. En su centro, la relación entre la aerodinámica y la mecánica de los cuerpos, que cobra aquí un alcance político de escala universal. Es sabido que las aves se orientan sirviéndose del magnetismo terrestre, y que lo que conocemos como migración precede al concepto humano de frontera. La falta de conexión del ser humano con las corrientes naturales se traslada en este film a las formas, un tanto patéticas y siempre sucedáneas, en que los humanos se acercan al sueño de volar, con réplicas de aeronaves pesadas, pilotadas aquí por jubilados de prominente barriga y, en su reverso, halcones cosificados ajenos a su condición de nuevos turistas.
En el fondo, los coches vuelan solo en las películas. Nuestro entorno tecnologizado ha avanzado exponencialmente mucho más rápido de lo que nuestro metabolismo puede asumir.¿Estaremos sumidos en un paradigma ya exhausto? Ante esta posibilidad, las obras reunidas en esta exposición apuestan por la escucha y la diferencia.
El trabajo de Carlos Irijalba se basa en el principio de relevancia, el carácter necesario o superfluo de un objeto para existir en el mundo. La necesidad de ser selectivos y responsables de los objetos que secretamos, ya que a veces el silencio o el vacío es la mejor contribución. Desde esta posición, el trabajo se centra en la relación potencial del objeto, imagen o instalación para activar los lugares donde viven y reaccionar a un entorno existente utilizando la escala espacio-tiempo humana como medida para comprender el mundo. El trabajo reacciona a la experiencia relativa del tiempo, el espacio y la construcción ficticia del territorio. El ritmo geológico, los ciclos naturales y los creados por el hombre son cruciales en su trabajo como medio con el que posicionar nuestra dimensión crítica del momento actual.
Carlos Irijalba vive y trabaja en Nueva York. Fue artista residente en la Rijksakademie de Amsterdam en el periodo 2013/14 y se graduó en la Universidad del País Vasco y UDK Berlín en 2004. Ha sido galardonado con el PAIR Program New York City Culture, departamento de Diseño y construcción en 2023, la Beca Guggenheim Bilbao de fotografía 2003 y la beca de Artes Plásticas Marcelino Botín 2007/08 o el premio Purificación García 2009 y Generaciones 2009, entre otros. Recientemente ha expuesto en centros internacionales como el Kunst- museum de Bonn, Tale of Tube, Rotterdam, Galeria Municipal do Porto, Caixa Forum Madrid y Barcelona, Shanghai Biennal, CCCB Barcelona, MUMA Melbourne or LMCC New York.
31
Enero 2026
Carlos Irijalba – ‘Love That Bird’
31 enero - 14 marzo 2026
arte contemporáneo
exposición individual
exposición individual
Ubicación
Juan Silió
Madrid, Calle del Doctor Fourquet, 20, Madrid
Madrid, Calle del Doctor Fourquet, 20, Madrid
Horario de apertura
Martes – Viernes, 11am – 7pm.
Sábado, 11am – 2pm.
Vernissage
31 enero 2026, 31 de enero 2026, 11.00 - 14.30 pm
Enlaces oficiales
Artista/s







