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Anna Gonzalez Noguchi – ‘SUNTOPIA’
SUNTOPIA – Anna Gonzalez Noguchi
Texto: Despoina Tzanou
Objetos cotidianos como toallas, pastilleros y tapas de tarro convertidos en archivo de memoria familiar. Una reflexión sobre el cuidado, la herencia y lo que guardamos antes de que desaparezca.
Nota de prensa
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SUNTOPIA reúne una nueva serie de obras de Anna Gonzalez Noguchi construidas a partir de los materiales, sistemas y residuos de la vida cotidiana: toallas de baño, revistas de jardinería, fotografías, imanes de farmacia, botones, tapas de tarros, cilindros de aluminio, pastilleros, diarios y agendas. Objetos que reflejan sistemas de almacenamiento y organización doméstica, rutinas y mantenimiento diario, archivo personal y formas heredadas de cuidado. Objetos cercanos al hogar. Objetos guardados y almacenados mucho tiempo después de haber cumplido su función original. Objetos que, una vez separados de su uso inicial, se leen de manera diferente. Comienzan a percibirse a través de parámetros como su posición y su agrupación, generando un nuevo tipo de atención sobre ellos. A partir de ahí, se abre una reflexión más amplia sobre cómo los recuerdos
materiales moldean e influyen en la manera en que vivimos, nos expresamos y construimos
historias personales.
Trabajando entre la escultura, el collage y la instalación, Gonzalez Noguchi retira, reorganiza y reconstruye estos objetos y recuerdos cotidianos. Los sitúa en composiciones precisas y sobre superficies cuidadosamente construidas que revelan una fascinación tanto por la producción industrial como por la artesanía tradicional. A partir de su herencia japonesa y española, su obra se desplaza entre distintos territorios geográficos y
emocionales, trazando cómo las historias personales viajan a través de generaciones, transmitidas mediante hábitos, rituales domésticos y los objetos ordinarios que se deciden conservar. Su trabajo parte de una pregunta simple: ¿qué significa poseer objetos, almacenarlos y depositar memoria en ellos?
Mira algo durante suficiente tiempo y empezará a transformarse ante tus ojos:
Un poste metálico se convierte en el tallo de una orquídea.
Una tapa de tarro se convierte en un pétalo.
Una toalla se convierte en un documento, un contenedor de objetos.
Un recorte de revista se convierte en un memorial, una marca de retorno.
Un número se convierte en un código de referencia, una forma de fijar el tiempo, una forma
de recordar.
El título de la exposición también contiene esta cualidad múltiple: SUNTOPIA toma su nombre de una orquídea híbrida, Laeliocattleya, también conocida como Nice Holiday, cultivada en Japón a principios de los años 90. También genera nuevas asociaciones con la luz del sol, la energía, la fantasía y la imagen idealizada de destinos de vacaciones como Mallorca, donde tiene lugar esta exposición.
A lo largo de la exposición, las orquídeas aparecen una y otra vez. Proceden del meticuloso
archivo del abuelo de Gonzalez Noguchi, compuesto por entradas de diario, fotografías y revistas de jardinería. A partir de este archivo personal, la orquídea se convierte en un sistema de clasificación y cuidado, una práctica transmitida a lo largo de generaciones. El primer encuentro es físico. Las orquídeas rodean al espectador. Cada poste está grabado con escritura que identifica la orquídea a la que hace referencia, llevando sus nombres
sobre la superficie. En la parte superior, pétalos hechos de grapas y tapas de tarros se ensamblan en formas que sugieren movimiento, como si estuvieran en plena transformación. Su materialidad sugiere una forma de apego, un sello o una conservación. El número “95”, casi camuflado, aparece en referencia a la edad de la abuela de la artista, quien ha desarrollado una práctica de escribir cosas para no olvidarlas. Notas, recordatorios, anotaciones: a lo largo de la exposición la escritura aparece como un acto de supervivencia, una forma de retener información personal y el tiempo.
El cuerpo se inclina. Pequeñas obras murales atraen al espectador. La serie en curso kamidana de la artista toma su nombre del término japonés “estante de dios”, que hace referencia a pequeños altares de ofrendas y oraciones, comunes en hogares y oficinas japonesas. En estas obras, los fragmentos se mantienen en su lugar; detrás de superficies metálicas cortadas con láser se encuentran recortes parcialmente ocultos de revistas de jardinería, imágenes de orquídeas, melones y otras variedades de plantas cultivadas. Cada obra contiene distinta información: superficies de aluminio con nombres de orquídeas, números, cuadrículas y frases repetidas que recuerdan a calendarios, catálogos y cajas de medicamentos. Al fin y al cabo, la memoria se sostiene mediante recordatorios y acciones repetitivas. La repetición aparece aquí como una forma de cuidado diario: tomar una pastilla, marcar un día, seguir rutinas que estructuran la vida cotidiana.
Después, el cuerpo se aleja y la atención se desplaza hacia la superficie de los grandes paneles murales. Extendidos en superficies horizontales, se convierten en portadores de información. Enmarcados en metal, sus formas trazan el contorno de cuadernos, agendas y diarios, transformándose en módulos que estructuran la obra. Forrados con toallas, sostienen una tensión deliberada entre la rigidez industrial y la suavidad doméstica. Lo que en un primer momento se percibe como una superficie compuesta y expositiva se convierte en algo más cercano a una superficie continua de memoria, similar a la puerta de un frigorífico que acumula lentamente rastros de la vida cotidiana, un lugar donde los fragmentos se mantienen en su sitio: polaroids, impresiones, notas manuscritas, envoltorios de botones y pequeños objetos metálicos y de madera. Algunos están fijados en grupos, otros colocados de forma más libre, como si la composición siguiera en movimiento. La información aparece solo en partes, interrumpida. Se vuelve difícil distinguir lo original de lo reconstruido, o lo que ha sido mal recordado con el tiempo.
Esta incertidumbre es importante. Anna Gonzalez Noguchi está interesada en las historias personales, los sistemas íntimos y los archivos no oficiales construidos dentro de nuestras casas, cajones, cocinas y cuadernos. El acto profundamente humano de guardar cosas “por si acaso”. SUNTOPIA se pregunta qué son capaces de contener los objetos una vez que sobreviven a su función: memoria, sin duda. Evidencias de cuidado y deseo. Duelo y presión del tiempo. Quizás incluso una fantasía o el deseo de retener algo un poco más
antes de que desaparezca.
04
Junio 2026
Anna Gonzalez Noguchi – ‘SUNTOPIA’
4 junio - 4 septiembre 2026
Ubicación
BALAZSI
Palma, Carrer Nicolau de Pacs, 25, Illes Balears
Palma, Carrer Nicolau de Pacs, 25, Illes Balears
Horario de apertura
De Lunes a Viernes de 11h a 17h
Enlaces oficiales
Artista/s
Autor de texto crítico
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