Manuela Solano — ‘Alien Queen/Paraíso extraño’
La práctica pictórica de Manuela Solano (Ciudad de México, 1987) surge de un gesto necesario: pintar directamente con las manos. Este acto, que rehuye la mediación del pincel, restituye a la pintura su carácter de contacto, de inscripción táctil, y la devuelve a su dimensión primigenia: la huella como pensamiento encarnado.
La artista afirma su vigencia como espacio de resistencia frente a la saturación de imágenes digitales. Si la imagen es superficie fugaz, la pintura es huella y permanencia; si la fotografía y la pantalla se consumen en la inmediatez, la pintura encarna la duración, reclama contemplación y preserva, sobre cualquier otra cosa, la dimensión simbólica del gesto y la memoria. Pero no es este un gesto visceral; muy al contrario, tiene, como toda su procesualidad, una carga fuertemente analítica capaz de conjugar forma, idea y acto, sobrevolando sin preocupación otra nueva crisis de la pintura.
Manuela Solano — ‘Alien Queen/Paraíso extraño’
Sevilla, C. Américo Vespucio, 2
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