Steve MᶜQueen — ’66–76–26′
A lo largo de más de tres décadas, Steve MᶜQueen ha abordado en sus obras cuestiones sobre las que resulta imposible apartar la mirada: la historia, la violencia, la alegría, el duelo, el testimonio. La instalación 66–76–26 marca un giro significativo en su carrera, al no presentar imágenes, sino únicamente dos voces, con una década de diferencia, que se encuentran en una sala sumida en penumbra.
Ambas son grabaciones de la canción Wild is the Wind, compuesta para la película homónima de 1957. Despojadas de toda instrumentación y situadas en extremos opuestos del mismo espacio, las dos voces conforman un dúo que Simone y Bowie nunca protagonizaron en la vida real.
La instalación invita a prestar una atención muy especial. La sala está a oscuras; carece de objetos e imágenes; no hay nada que fotografiar. Tan solo quedan el sonido, la respiración y la vida que cada visitante aporta al espacio; como ha afirmado MᶜQueen, el espectador es la tercera voz que completa esta obra.
Steve MᶜQueen — ’66–76–26′
Bilbo, Avenida Abandoibarra, 2, Bilbo
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