Dionisio Gonzalez, 'Transfigured Schönberg', 2009. Foto de Rafael Carmona. Cortesía: C3A.
El Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A), en Córdoba, inaugura Plaza pública, un ciclo de grandes instalaciones que busca repensar la relación entre arte, arquitectura y experiencia del visitante. Comisariado por Jimena Blázquez y Gilberto González, el programa se desarrolla fuera de las salas del museo, ocupando patios, atrios e intersecciones.
Plaza pública propone intensificar la experiencia sensorial del espacio. «Las instalaciones escultóricas activan la arquitectura, generan fricciones, expanden sus límites y proponen nuevas formas de habitarla. No se trata solo de intervenir el espacio, sino de construir una relación de mutua transformación entre obra y entorno», explica Gilberto González. En este sentido, Plaza pública es también una invitación a reconsiderar la arquitectura como lugar de cruce, de escucha y de transformación compartida.
El ciclo se inaugura con tres piezas significativas. La primera es Consigna al viento (2024), del artista mexicano Abraham González Pacheco (San Simón El Alto Malinalco, 1989). La instalación —expuesta por primera vez en España— fue producida originalmente para el Museo Tamayo en Ciudad de México. Está compuesta por textiles y objetos recogidos del entorno, configurados como estandartes. El recorrido entre las piezas genera una coreografía espontánea que, según el artista, remite a la fluidez de la historia y a la necesidad de que las instituciones se abran a su constante transformación.
Transfigured Schönberg (2009), de Dionisio González (Gijòn,1965), se presenta ahora en Córdoba tras su donación al CAAC. La obra consiste en una estructura suspendida —un doble embudo invertido— construida con acero, madera y elementos impresos en 3D. Acompañada por una composición sonora basada en «La noche transfigurada» de Arnold Schönberg, la pieza propone una inmersión acústica que disuelve los límites entre representación y presencia. La instalación busca materializar el instante previo al colapso, ese momento cargado de tensión donde todo parece posible y aún no ha tomado forma.
La tercera obra es Habitación vegetal III (2000), una instalación laberíntica de Cristina Iglesias (San Sebastián, 1956) perteneciente a la colección del CAAC. Elaborada con bronce, resinas y madera, y poblada por formas de inspiración vegetal, la pieza invita a un recorrido corporal e introspectivo, donde el espacio se convierte en materia viva.
Con este nuevo enfoque, el C3A se convierte en la primera institución cultural en España con un programa estable dedicado exclusivamente a las grandes instalaciones. En los próximos meses, el ciclo incorporará nuevas piezas de artistas como Bianca Bondi (Johannesburgo, 1986), Sofía Salazar Rosales (Quito, 1995) y Haegue Yang (Seúl, 1971).
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