Exposiciones

‘Señala un punto’ de Lúa Coderch en el Museu Can Framis de la Fundació Vila Casas (Barcelona)

El Museu Can Framis de la Fundació Vila Casas acoge la exposición Señala un punto (fuera del perímetro de la sección de un árbol para indicar que viene del futuro) de Lúa Coderch (Iquitos, 1982), ganadora del Premi ARCO Antoni Vila Casas 2025. La muestra se inserta en el nuevo espacio expositivo integrado en el recorrido de la colección permanente, concebido como un laboratorio de proyectos donde las obras del fondo dialogan con prácticas contemporáneas.

El proyecto toma como punto de partida una pintura renacentista que representa a Santa Lucía de una manera poco habitual. Frente a su iconografía más conocida, donde la santa sostiene un pequeño plato con sus ojos, aquí aparece llevando una rama de cuyas hojas emergen nuevos ojos. La imagen introduce una de las ideas que atraviesan toda la propuesta: la necesidad de imaginar otras formas de percepción y nuevas maneras de ver.

A partir de esta referencia, Coderch desarrolla una investigación sobre la mirada entendida como una construcción. En su trabajo, la percepción se desplaza hacia un territorio donde la imagen deja de depender exclusivamente de lo visible y se apoya también en la intuición, la memoria y la imaginación. Las imágenes aparecen menos como resultados cerrados que como procesos en transformación, situando la experiencia de ver en un espacio inestable y abierto.

La exposición plantea además una pregunta que atraviesa el proyecto: ¿qué ocurre cuando la capacidad de imaginar nuevas imágenes parece agotarse? Frente a una cultura marcada por la saturación visual, la artista propone entender la imaginación como una necesidad y un ejercicio de persistencia amorosa; una forma de señalar aquello que todavía no existe.

El recorrido expositivo se inicia en el exterior del edificio con una pieza concebida para ser observada desde fuera, marcando desde el inicio una relación entre distancia y acceso. A partir de ahí, el público entra en un espacio que funciona como metáfora de un interior ocular, marcado por dos cortinas: una estructura que produce imágenes mientras mantiene la tensión entre apertura y recogimiento.

Las obras reunidas combinan escultura, fotografía, y una pieza audiovisual de nueva producción (Branca), configurando un conjunto donde la materialidad convive con la construcción simbólica. Elementos inspirados en procesos naturales o en formas de registro del tiempo —como los anillos de los árboles, las ramificaciones de un rayo o una cicatriz— aparecen reconfigurados en un sistema visual que desplaza sus referencias hacia un territorio especulativo.

Lúa Coderch, ‘Branca’ 2026, vídeo digital, soporte metálico, 5 min 29 s, 16:9. Color. Sonido. Cortesía de la artista y de la Fundació Vila Casas.

La noción de imaginación ocupa un lugar central en el proyecto. En palabras de la artista, el ejercicio de imaginar adquiere una dimensión de necesidad, vinculada a la posibilidad de pensar formas de vida futuras. Esta perspectiva se traduce en una práctica que entiende la imagen como un espacio de ensayo, donde las formas de representación miran a lo existente para ampliar sus condiciones de posibilidad.

El nuevo espacio del Museu Can Framis refuerza esta lógica de trabajo al situarse dentro del recorrido de la colección permanente. La proximidad entre obras históricas y propuestas contemporáneas introduce un campo de fricción productiva, donde las narrativas de la pintura contemporánea dialogan con lenguajes actuales que desplazan los límites entre representación y experiencia. En este contexto, la exposición de Coderch actúa como una herramienta de lectura expandida del propio museo.

En paralelo, la incorporación de las obras Nunca sabes cuáles son las buenas noticias y Exhausta y exuberante a la colección permanente introduce una dimensión de continuidad. Estas piezas prolongan la investigación de Coderch sobre la relación entre experiencia y narración, entendida como un proceso en el que los acontecimientos se organizan en el acto mismo de ser percibidos.

La trayectoria de la artista, nacida en Iquitos y establecida en Barcelona, se ha desarrollado en instituciones y contextos internacionales, consolidando una práctica centrada en la construcción de imágenes como espacios de pensamiento. En Can Framis, esa investigación adquiere una nueva capa institucional, vinculada a la pregunta por los modos de ver y por las formas en que las imágenes participan en la elaboración de lo real.

Lúa Coderch, ‘Branca’ 2026, vídeo digital, soporte metálico, 5 min 29 s, 16:9. Color. Sonido. Cortesía de la artista y de la Fundació Vila Casas.
Redacción

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