Exposiciones

‘Walter Benjamin ha muerto’: la nueva exposición de Dora García en la Galería Elba Benítez (Madrid)

La nueva exposición de Dora García (Valladolid, 1965) en la Galería Elba Benítez, Walter Benjamin ha muerto, plantea un ejercicio de lectura y relectura que desborda la mera recuperación histórica. Aunque toma como punto de partida a cuatro figuras del siglo XX vinculadas al pensamiento crítico y la experimentación cultural (Asja Lācis, Carla Lonzi, Alejandra Pizarnik y el propio Walter Benjamin), la muestra no se organiza como un homenaje ni como un relato biográfico. Más bien funciona como un laboratorio sobre cómo el pasado persiste en el presente y condiciona sus modos de enunciación.

El título, que afirma una muerte ya sabida, opera como declaración de método: no se trata de revivir a Benjamin, sino de observar cómo sus ecos sobreviven. Las obras reunidas, articuladas en formatos que van del dibujo al texto instalado en muro y suelo, convierten la genealogía intelectual en un dispositivo de fricción temporal. García extrae materiales de diarios, correspondencias y fragmentos teóricos para indagar en los pliegues afectivos de esas vidas, evidenciando que los proyectos políticos y culturales que protagonizaron no solo produjeron pensamiento, sino también desencanto.

La serie Hopscotchs visualiza esa temporalidad no lineal mediante diagramas inspirados en la rayuela, donde la biografía se desordena en favor de la deriva y la elección. La referencia cortazariana subraya el carácter abierto y no conclusivo de la historia, pero también parece interpelar a la propia práctica de García, que insiste en que la interpretación nunca es un gesto neutral. Cada lectura genera una escritura nueva, y esa escritura se incorpora inevitablemente al objeto estudiado.

En contraste con la dimensión lúdica de Hopscotchs, el conjunto Cartas del desencanto introduce un tono más sombrío. Aquí emergen confesiones privadas de decepción extraídas de Lācis, Lonzi y Pizarnik: tres figuras que proyectaron expectativas radicales sobre el potencial emancipador del arte y la política, y que experimentaron, cada una a su manera, el desgaste de esas utopías. El desencanto no se presenta como derrota final, sino como materia crítica desde la cual pensar el presente.

Sin ofrecer soluciones ni clausuras, Walter Benjamin ha muerto propone un espacio donde el pasado no se contempla desde la distancia, sino que actúa como interlocutor incómodo. En esa tensión, García sitúa al público frente a un presente que, más que perfecto, se revela provisional y atravesado por preguntas aún irresueltas.

Redacción

Envía a Redacción un enlace para restablecer su contraseña. Esto no cambiará su contraseña ni le forzará a cambiarla.

Entradas recientes

Lluís Tudela presenta ‘Esquerda a través’ en La Casa Elizalde (Barcelona)

La muestra explora la transformación urbana y la gentrificación en Barcelona a través de fotografía…

4 horas hace

El Museo Reina Sofía (Madrid) amplia su colección con 404 nuevas obras en 2025

El museo incorpora 404 obras de 130 artistas mediante compras, donaciones y depósitos que refuerzan…

6 horas hace

Los centros de arte municipales de Barcelona activan 2026

Los centros de arte contemporáneo municipales de Barcelona encaran 2026 con una programación que refuerza…

6 horas hace

Maite González Martínez inaugura en Tabakalera (Donostia-San Sebastián)

'Strong back, soft front', la nueva exposición de González Martínez, propone una práctica de la…

7 horas hace

Jordi Colomer y la ciudad sin fin en Albarrán Bourdais (Madrid)

Con la exposición 'EVERYTHING UNDER THE SUN?', Colomer presenta en la galería Albarrán Bourdais una…

7 horas hace

Homesession (Barcelona) y Ramdom (Castrignano de’ Greci) lanzan una nueva residencia artística

La convocatoria entiende la residencia no como espacio producción obligada, sino como plataforma de investigación,…

3 semanas hace