Mercado

Madrid, caminar en el sistema del arte

En septiembre, el calor de Madrid se ha hecho más agradable y la luz se refleja en las fachadas hasta bien entrada la tarde. Es la mejor temporada, según sus habitantes, para visitar las galerías. Mejor dicho: es la mejor temporada para descubrir la ciudad a pie, recorriendo a grandes zancadas la medida del arte y del sistema que aquí se entremezcla con la medida de las cosas cotidianas.

Casi todas han coincidido en su inauguración, las galerías madrileñas, bajo el auspicio favorable de Apertura Madrid Gallery Weekend. Cuatro días (10-13 de septiembre) de arte contemporáneo diseminado a lo largo de 60 espacios situados tanto en el centro como en los barrios de la capital, una geografía sectorial que se integra discretamente con el tejido urbano, dentro y fuera del entramado de las galerías. Véase la voz art week, ya un lenguaje universal que se ha difundido por todas partes —en septiembre, además de Madrid, en Europa se sumaban Hamburgo, Berlín, Viena y Bruselas. Programaciones sincronizadas, inauguraciones, citas, coleccionistas de paso: una gran colaboración entre galerías, fundaciones, ferias y museos pertenecientes al sector público y privado. Cabe destacar que la sensación era de fiesta, auténtica, sin FOMO, en Madrid. Lo refleja, por ejemplo, el comportamiento de Sabrina Amrani, que antes de entrar a la exposición se entretiene con el vecindario. En Memoria, las personas se abrazan y recorren la personal de Juan Castillo con en la mano un café para llevar.

Una apertura de las galerías hacia la ciudad y sus habitantes. Una serie de núcleos, trayectorias, confluencias y direcciones que han construido una red, hecha de nombres consolidados y nombres nuevos. Pero más allá del evento, el legado que deja: más de sesenta exposiciones inauguradas todas en el mismo momento y destinadas a permanecer durante toda la temporada de otoño.

Empezando por el centro, entre Retiro, Justicia y Malasaña, están los protagonistas ya conocidos de la escena contemporánea, como La Chola Poblete en Travesía Cuatro —estuvo en la Bienal de Pedrosa en 2024—, entre vírgenes, diosas, máscaras de pan, herencia colonial y contaminaciones pop de su MARRÓN BARROCCO (hasta el 7 de noviembre). En Albarrán Bourdais,  los tiempos cíclicos, futuros y pasados de Simón Vega mezclan la tradición maya con los símbolos del poder contemporáneo (hasta el 19 de octubre), en un diálogo de tonos eléctricos con los retratos de Carlos Amorales (hasta el 17 de octubre). En Ehrhardt Flórez, el Gran Ojo de David Bestué crea una interacción casi táctil entre colores (la escala de grises y los colores puros), materiales, texturas y memoria (hasta el 31 de octubre). En Galería Elba Benítez, Alejandro Cesarco reflexiona sobre la persistencia de la imagen y fragilidad del lenguaje (hasta el 14 de noviembre) —the origin of kissing, defining a kiss, roots of kissing, the two kind of kisses.

Simón Vega, Tiempos Cíclicos / Futuros Pasados, Installation View. Albarrán Bourdais

Entra y sal de Cayón, La cometa, carlier | gebauer, Nieves Fernández, El Apartamento, Prats Nogueras Blanchard, The Ryder Project, y vuelve a empezar. Hay algún que otro retazo bien asentado del siglo XX; es el caso de Guillermo de Osma, que tiene una exposición dedicada al surrealista Óscar Domínguez (hasta el 6 de noviembre). Sigue en el Barrio de las Letras, en Villa Magdalena, con los perros de rasgos abstractos de Tommy Malekoff en la exposición Bermuda Run (hasta el 30 de octubre). Baja hasta Lavapiés, donde encontrarás Maisterra, 1 Mira Madrid y el nuevo espacio de archivo 2 Mira Archiv, dedicado integralmente a los archivos y al tratamiento de colecciones documentales (lee: activar la memoria a través del arte contemporáneo). No es un sistema de centro y márgenes, sino un organismo donde las galerías siguen la vida de la ciudad en lugar de separarse de ella, mezclándose con sus calles.

Parada larga en Carabanchel, el barrio periférico al suroeste que alguien ya ha bautizado como el SoHo de Madrid —las galerías que conviven con talleres, estudios y naves camufladas entre edificios y actividades cotidianas. En La Oficina, el Manifiesto del murmullo de Ana Gallardo recupera las naturalezas muertas de su madre y las transforma en lienzos de gran formato, bordados, vídeos. Susurradas, camufladas, afectos e historias en una nueva dimensión (hasta el 19 de diciembre). En Belmonte, dos artistas muy jóvenes, Louise Glévéau Guerreiro y Joris Papin, se encuentran en torno a la materia y al recuerdo con In your hand, dried rain (hasta el 31 de octubre). Más allá de los ventanales, las mesitas de mimbre para entretenerse en el porche, la ropa tendida en la ventana, las herramientas de trabajo. La exposición termina por prolongarse ahí fuera.

Ana Gallardo, Manifiesto del murmullo. La Oficina

No demasiado lejos, la triple presencia de Sabrina Amrani. Está la personal de Joël Andrianomearisoa, I Have No Regret For The Past And This Is Not The End Of The World (hasta el 7 de noviembre), una selección de obras que recorre los últimos 30 años de investigación entre dibujo, papel, tejido y arquitectura. Hay archivo, en el nuevo espacio expositivo inaugurado en los días de Apertura 2026, con las obras de Pablo Barreiro, Paloma de la Cruz, Alba Lorente, Cristina Mejías y Claudia Pastomás (hasta el 7 de noviembre). Y luego está Editions, la selección dedicada a las ediciones limitadas, a las publicaciones y a las nuevas formas de coleccionismo. «Ya desde las vitrinas permites a las personas hacerse una idea de lo que tienes dentro», cuenta Amrani, durante nuestro paseo por la ciudad. «Y puedes comprar arte por 50 euros, o por lo menos puedes empezar así». El escaparate como umbral, antes que recurso comercial.

Así, durante unos días, el sistema normalmente invisible —hecho de relaciones, decisiones, ambiciones, dinero, artistas, colecciones, comisarios y galeristas— toma una forma geográfica en Madrid. Se puede recorrer y medirlo a zancadas. Y observar el mercado no desde arriba, por una vez, sino desde una perspectiva más cercana.

Joël Andrianomearisoa, I Have No Regret For The Past And This Is Not The End Of The World, Installation View. Sabrina Amrani
Joël Andrianomearisoa, Baiser Silence Adieu, 2015. Sabrina Amrani

 

Erica Roccella

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