Exposiciones

Aurèlia Muñoz y los ‘Entes’ que desbordan el espacio

Aurèlia Muñoz (Barcelona, 1926-2011) hizo de la experimentación con los materiales el centro de una práctica artística que desbordó las fronteras tradicionales del tapiz. Su trabajo con fibras, tejidos y papel partía de técnicas artesanales que la artista investigaba y reelaboraba hasta convertirlas en formas plenamente contemporáneas.

Con motivo del centenario de su nacimiento, el MACBA y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía le dedican la retrospectiva, Aurèlia Muñoz. Entes. Después de presentarse en Madrid, la exposición llega a Barcelona, donde podrá visitarse en el MACBA hasta el 29 de marzo de 2027. La muestra constituye el eje central del Año Aurèlia Muñoz, una conmemoración impulsada por el MACBA con el apoyo de la Generalitat de Catalunya, que celebra el legado de la artista mediante un programa de actividades y colaboraciones con instituciones culturales de todo el territorio. Bajo la dirección científica de Manuel Cirauqui y con la participación de Rosa Lleó y Sílvia Ventosa Muñoz, responsable del Archivo Aurèlia Muñoz, el recorrido reúne más de cinco décadas de una trayectoria que contribuyó a transformar la concepción del tapiz y a ampliar los límites de la escultura.

Una de sus primeras obras, Gall penell (1959), anticipa el interés por las figuras y los motivos que atravesarán su producción. A comienzos de los años sesenta, Muñoz profundizó en el estudio de las técnicas textiles históricas y de las iconografías medievales y renacentistas. Visitó museos y catedrales, investigó el bordado popular y erudito y encontró en el Tapiz de la Creación de Girona una referencia decisiva. Al mismo tiempo, incorporó elementos del lenguaje moderno, con ecos de artistas como Paul Klee, Joan Miró y Joaquín Torres-García. Esta exploración de la tradición convivía con una voluntad de renovación que también se manifestaba en el panorama artístico internacional.

Vista de la exposición ‘Aurèlia Muñoz. Ens’ en el MACBA, Barcelona. Noviembre de 2026 – mayo de 2027. Foto de Miquel Coll. Cortesía de MACBA.
Vista de la exposición ‘Aurèlia Muñoz. Ens’ en el MACBA, Barcelona. Noviembre de 2026 – mayo de 2027. Foto de Miquel Coll. Cortesía de MACBA.

En 1965 participó por primera vez en la II Bienal Internacional del Tapiz de Lausana con Construcción abstracta, la única obra bordada de aquella edición. El encuentro con artistas, críticos y profesionales del ámbito internacional amplió sus horizontes y favoreció su incorporación a una red de intercambios que sería determinante para su proyección posterior. En este contexto, la influencia de la Nouvelle Tapisserie, movimiento que cuestionaba la dependencia del tapiz respecto a la pared y la pintura, acompañó una investigación que pronto se orientaría hacia el volumen y la ocupación del espacio.

El cambio se hizo visible a finales de los años sesenta, cuando Muñoz comenzó a trabajar con el macramé. El nudo se convirtió en una herramienta para construir estructuras tridimensionales sin soporte interno y explorar las posibilidades expresivas de la propia fibra. En obras como Macra tótem y, posteriormente, en la serie Entes, las fibras de sisal, yute y algodón adquirieron autonomía escultórica. Las piezas podían suspenderse desde el techo o tensarse hacia el suelo, de modo que el aire participaba en su configuración. El tapiz dejaba así de depender del muro para convertirse en una presencia espacial, capaz de establecer una relación directa con la arquitectura que lo albergaba.

Esta investigación sobre la suspensión y la relación entre forma y espacio encontró nuevas posibilidades a partir de 1979, con los Pájaros-cometa y los Aerostatos. Inspiradas en las velas náuticas, las cometas y los prototipos de Leonardo da Vinci, estas estructuras combinaban lona y varillas para explorar las posibilidades del movimiento y la suspensión. Su concepción exigía pensar tanto en la forma como en las condiciones de montaje. El dibujo y las maquetas servían para anticipar su comportamiento a escala, mientras que la colaboración con asistentes y profesionales resultaba fundamental para materializar proyectos de gran complejidad. Los documentos del archivo que reúne la retrospectiva permiten acercarse a esta dimensión técnica y colectiva de su trabajo, así como al proceso de investigación que precedía a cada obra.

Vista de la exposición ‘Aurèlia Muñoz. Ens’ en el MACBA, Barcelona. Noviembre de 2026 – mayo de 2027. Foto de Miquel Coll. Cortesía de MACBA.

Durante los años ochenta, Muñoz trasladó parte de sus investigaciones al papel fabricado manualmente. La fibra siguió siendo el punto de partida, aunque ahora se transformaba en planchas, volúmenes y estructuras plegadas. Los Libros aéreos exploran la relación entre lectura y escultura: sus páginas se despliegan como cuerpos suspendidos, liberados de la función convencional del libro. En otras piezas, como la serie Washi, la artista rinde homenaje a la tradición japonesa del papel elaborado con fibras vegetales. Lejos de constituir un cambio de rumbo, esta investigación prolongaba su interés por las posibilidades estructurales y espaciales de los materiales y por su capacidad para generar nuevas formas.

A través de dibujos, fotografías, bocetos y maquetas, la retrospectiva permite reconstruir la evolución de estas investigaciones y comprender hasta qué punto el proceso creativo era inseparable de la obra terminada. Bajo el concepto de Entes, Muñoz imaginó presencias híbridas que podían evocar formas animales, vegetales o arquitectónicas. Más allá de las técnicas y los materiales empleados, su trabajo mantuvo una misma voluntad de explorar las relaciones entre materia, forma y espacio. Su legado reside precisamente en esa capacidad para transformar materiales humildes y saberes ancestrales en un lenguaje escultórico propio, abierto y en constante transformación.

Aurèlia Muñoz dentro de la obra ‘Xarxes vegetals’ (Redes vegetales), 1973. Foto: Archivo Fotográfico Pau Barceló.
Redacción

Envía a Redacción un enlace para restablecer su contraseña. Esto no cambiará su contraseña ni le forzará a cambiarla.

Entradas recientes

El Guggenheim Bilbao presenta este mes de noviembre ‘Dan Flavin: Algo de luz’

El museo dedica una exposición a Dan Flavin, pionero del minimalismo que transformó la iluminación…

2 días hace

Abigail Lazkoz y el arte de permanecer inclasificable en Azkuna Zentroa – Alhóndiga Bilbao

'Cordero, mitad gato, casi perro' despliega una lectura renovada de la trayectoria de Abigail Lazkoz…

2 días hace

‘Kintos’: anatomía de una tradición en el Centre de les Arts Lliures de la Fundació Joan Brossa (Barcelona)

Fermín Sales toma la fiesta de los quintos como punto de partida para examinar los…

3 días hace

Imágenes contra el olvido en La Virreina Centre de la Imatge (Barcelona)

La memoria, entendida como una práctica activa de resistencia, atraviesa las nuevas exposiciones de Martí…

3 días hace

arteba 2026: una selección de los hitos de la feria

Esta selección propone una lectura del conjunto atenta tanto a las recurrencias que atraviesan los…

3 días hace

De los puertos a la Biennale: trabajadorxs del arte se suman a la huelga internacional del 30 de octubre

Huelga internacional del 30 de octubre: trabajadores portuarios y participantes de la Biennale de Venecia…

6 días hace