Exposiciones

Carlos Aires presenta ‘Bailad, bailad, malditos’ en la Nave 0 de Matadero Madrid

Una pista de baile aparece en el interior de una antigua cámara frigorífica. La música envuelve un espacio marcado por las huellas de un incendio y convierte la arquitectura en un escenario ambiguo, suspendido entre la fiesta y la amenaza. En la Nave 0 de Matadero Madrid, Carlos Aires (Ronda, Málaga, 1974) presenta Bailad, bailad, malditos, una instalación concebida específicamente para este lugar que propone una experiencia donde el movimiento y el sonido adquieren una dimensión inquietante.

La intervención forma parte de la nueva etapa de Abierto x Obras, programa que invita a artistas contemporánexs a producir proyectos vinculados a las características singulares de la Nave 0. Aires parte de sus heridas visibles para alterar la percepción de una arquitectura asociada originalmente a la actividad industrial del antiguo matadero municipal. El incendio que todavía puede rastrearse en sus paredes introduce una memoria de violencia que la instalación incorpora como materia narrativa.

El título remite a They Shoot Horses, Don’t They?, la película dirigida por Sydney Pollack en 1969 y ambientada durante la Gran Depresión estadounidense. En ella, varias parejas participan en una competición de baile que lleva sus cuerpos hasta el agotamiento. Seguir bailando significa resistir, prolongar la permanencia dentro de un sistema regido por la necesidad y la supervivencia. Aires recupera esta imagen para situar el cuerpo contemporáneo ante otra forma de tensión: la necesidad de continuar mientras alrededor se acumulan signos de incertidumbre.

En la Nave 0, la celebración adquiere una tonalidad extraña. La música introduce una energía física que contrasta con la sensación de deterioro del espacio. El sonido desempeña un papel decisivo. Voces y rastros de presencias que permanecen fuera del campo visual acompañan el recorrido. La instalación plantea así una experiencia en la que mirar ya no garantiza comprender. Incluso las tecnologías desarrolladas para hacer visible aquello que permanece oculto encuentran sus límites ante una oscuridad que también puede ser simbólica.

Esta tensión atraviesa buena parte de la práctica de Carlos Aires. Su trabajo explora las relaciones entre poder, economía, violencia, deseo y memoria, con una atención particular a la música y a la cultura popular. El cine, las canciones y otros materiales procedentes del imaginario colectivo funcionan en su obra como archivos capaces de revelar conflictos inscritos en la vida cotidiana.

Con Bailad, bailad, malditos, Aires convierte la Nave 0 en un territorio de contradicciones. La euforia comparte espacio con el desasosiego y el impulso de celebración convive con una sensación persistente de amenaza. La exposición podrá visitarse del 11 de septiembre al 24 de enero, en la que constituye la primera individual del artista en una institución pública de Madrid.

Redacción

Envía a Redacción un enlace para restablecer su contraseña. Esto no cambiará su contraseña ni le forzará a cambiarla.

Entradas recientes

El CAAC (Sevilla) acoge la sexta edición del encuentro ‘A secas’

La sexta edición del encuentro impulsado por el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) reúne…

2 días hace

Solange Pessoa: la memoria inscrita en la materia

En 'Del día o de la noche', su primera exposición en España, la artista brasileña…

2 días hace

El folclore en disputa en el C3A (Córdoba)

La exposición ‘La picadura de la tarántula: sur y folclore’ recupera las investigaciones de Ernesto…

4 días hace

‘Piedra de toque’ de Cristina Garrido llega a La Casa Encendida (Madrid)

Con esta propuesta, la artista transforma La Casa Encendida en un espacio de encuentro entre…

4 días hace

Steve McQueen y el espacio entre dos voces en el Museo Guggenheim Bilbao

El artista británico presenta una instalación sonora que reúne las interpretaciones de Nina Simone y…

4 días hace

El MNAC (Barcelona) debate el museo del futuro a través de un nuevo ciclo de encuentros

¿Qué papel debe desempeñar un museo nacional en una sociedad en transformación? La pregunta atraviesa…

1 semana hace