Isabel Coixet, 'My homework is to practice civil disobedience', 2024. Cortesía de la artista y del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
«Las historias mejor contadas son las que se construyen a retazos», escribe Estrella de Diego, comisaria de la exposición Isabel Coixet. Collages, abierta en la sala 30 del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. La frase reúne cincuenta obras realizadas entre 2015 y 2024, muchas de ellas inéditas y producidas en los últimos cuatro años.
Pensada para el marco del festival PHotoEspaña 2025, la exposición traza un recorrido por la práctica del collage en Isabel Coixet (Barcelona, 1960), directora y guionista reconocida internacionalmente, que en esta ocasión presenta una narrativa visual fragmentaria y poética más allá del cine. El montaje, ese mecanismo esencial del cine, se traduce aquí en la yuxtaposición de papeles, textos e imágenes que invitan a recomponer sentidos.
La tradición del collage, surgida a inicios del siglo XX con artistas como Georges Braque (Argenteuil, 1882 – París, 1963) y Pablo Picasso (Málaga, 1881 – Mougins, 1973), y desarrollada por figuras como Hannah Höch (Gotha, 1889 – Berlín, 1978) o Kurt Schwitters (Hannover, 1887 – Kendal, 1948), es abordada desde una perspectiva contemporánea e íntima. Como en aquellas vanguardias, los fragmentos recolectados por Coixet —textos en distintos idiomas, fotografías intervenidas, fondos neutros, colores planos— se adhieren entre sí no solo por su forma, sino por la densidad de significado que portan.
De Diego subraya que Coixet despliega en sus collages la misma actitud de «aprendizaje en la desobediencia» que caracteriza su filmografía. Las imágenes revelan un interés por lo cotidiano y lo aparentemente banal, que se transforma en detonante para abordar cuestiones más profundas desde perspectivas inesperadas. Frases breves insertadas en distintos idiomas funcionan como resortes narrativos, disparadores de historias posibles, como si el espectador accediera a un storyboard interrumpido o a una libreta de apuntes emocional.
Las obras, de pequeño y medio formato, se presentan sobre soportes variados: lienzo, cartón pluma, papel, táblex o impresión digital. Lejos de una estética homogénea, se organizan en secuencias abiertas, que enfatizan el contraste visual y potencian la lectura fragmentada. El resultado es una suerte de archivo sensible, donde lo cinematográfico sobrevive sin cámara, y la imagen adquiere una fisicidad cercana al pensamiento.
El catálogo de la exposición incluye un texto de Estrella de Diego que ahonda en la relación entre collage y cine, y plantea una lectura del trabajo de Coixet como una forma de resistencia creativa.
Isabel Coixet es directora, guionista y productora de cine. Su filmografía abarca títulos internacionales como Mi vida sin mí (2003), La vida secreta de las palabras (2005), o las más recientes Un amor (2023) y The Movie Teller (2023) se caracteriza por una mirada introspectiva y comprometida. Ha sido reconocida con múltiples premios Goya. Además de su trayectoria cinematográfica, ha cultivado una práctica visual personal ligada a la escritura, la fotografía y el collage.
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