Exposiciones

‘Piedra de toque’ de Cristina Garrido llega a La Casa Encendida (Madrid)

El precio de una obra de arte parece ofrecer una medida concreta de su importancia. Sin embargo, detrás de esa cifra intervienen decisiones, conocimientos especializados y estructuras de legitimación que rara vez ocupan el primer plano. La práctica de Cristina Garrido (Madrid, 1986) se ha interesado precisamente por estos procesos. En Piedra de toque, su nueva exposición en La Casa Encendida, la artista encuentra en la historia del Monte de Piedad un terreno especialmente fértil para examinar cómo se construye el valor y qué sucede cuando los objetos cambian de manos o de contexto.

La muestra, abierta hasta el 7 de marzo de 2027, parte de una relación histórica que atraviesa el propio edificio. Construido en 1913 como sucursal del Monte de Piedad de Madrid, el inmueble acogió durante décadas una actividad centrada en conceder préstamos a cambio de objetos empeñados. Hoy convertido en centro cultural, conserva una memoria que Garrido activa mediante una instalación diseñada junto al Estudio Gonzalo del Val. El montaje recupera las formas de almacenamiento y presentación de El Monte, trasladando sus códigos espaciales al recorrido expositivo.

En este escenario, las obras de la Colección Fundación Montemadrid conviven con instrumentos de tasación, documentos y bienes procedentes del universo del empeño. Una piedra de toque, utilizada para comprobar la pureza de los metales preciosos, funciona como referencia conceptual de la propuesta. La pregunta que plantea Garrido afecta también al arte: ¿qué factores permiten atribuir autenticidad o relevancia a una pieza? La firma de Joan Miró, protagonista de Sin título (1973), convierte la autoría en una presencia casi autónoma. En el extremo opuesto de la escala, Paisaje surreal, de Salvador Dalí, mide apenas cuatro centímetros y alcanza un elevado valor económico. Ambas obras ponen en evidencia la distancia entre las dimensiones materiales de un objeto y el reconocimiento que recibe.

Vista de la exposición ‘Piedra de toque’ de Cristina Garrido en La Casa Encendida. Foto de Maru Serrano (2026). Cortesía de La Casa Encendida.

Otros elementos desplazan la atención hacia historias menos visibles. Maletas, prendas y pequeños enseres conservados por El Monte mantienen las etiquetas y los embalajes que acompañaron su entrada en la institución. Son vestigios de necesidades económicas concretas, objetos que en su día sirvieron como garantía de un préstamo y que después quedaron fuera de circulación. Su presencia introduce una dimensión social en el análisis de Garrido y recuerda que el valor también depende de las circunstancias de quienes poseen las cosas.

Especial relevancia adquiere una instalación con seis relojes históricos cuyo mantenimiento continúa durante la exposición. Cada semana, el relojero encargado de su conservación acude a darles cuerda y ponerlos en hora. Una labor habitualmente invisible pasa a formar parte de la obra: la continuidad de estos mecanismos depende de una atención constante que rara vez se reconoce como parte de su existencia pública.

Garrido entiende el préstamo como una metodología artística. Al incorporar temporalmente objetos ajenos y establecer nuevas relaciones entre ellos, modifica sus condiciones de lectura. Piedra de toque propone así una colección provisional, atravesada por historias de intercambio, trabajo y conservación. Su recorrido deja una pregunta abierta sobre aquello que convierte las cosas en patrimonio: cuánto depende su valor de sus cualidades materiales y cuánto de las redes humanas e institucionales que permiten que sigan siendo significativas.

Vista de la exposición ‘Piedra de toque’ de Cristina Garrido en La Casa Encendida. Foto de Maru Serrano (2026). Cortesía de La Casa Encendida.
Vista de la exposición ‘Piedra de toque’ de Cristina Garrido en La Casa Encendida. Foto de Maru Serrano (2026). Cortesía de La Casa Encendida.
Redacción

Envía a Redacción un enlace para restablecer su contraseña. Esto no cambiará su contraseña ni le forzará a cambiarla.

Entradas recientes

El folclore en disputa en el C3A (Córdoba)

La exposición ‘La picadura de la tarántula: sur y folclore’ recupera las investigaciones de Ernesto…

3 horas hace

Steve McQueen y el espacio entre dos voces en el Museo Guggenheim Bilbao

El artista británico presenta una instalación sonora que reúne las interpretaciones de Nina Simone y…

3 horas hace

El MNAC (Barcelona) debate el museo del futuro a través de un nuevo ciclo de encuentros

¿Qué papel debe desempeñar un museo nacional en una sociedad en transformación? La pregunta atraviesa…

3 días hace

arteba cumple 35 años: la feria que ayudó a construir el mercado del arte argentino vuelve a La Rural

Con 69 galerías, más de 400 artistas y una amplia delegación de curadorxs y museos…

3 días hace

El Premio Europeo del Espacio Público Urbano 2026 reconoce la transformación de Zuidpark en Amberes

Zuidpark, diseñado por Tractebel, Georges Descombes y atelier adr, ha recibido el Premio Europeo del…

3 días hace

Óscar Muñoz protagoniza las VIII Jornadas de Fotografía del IEFC en La Virreina (Barcelona)

Las VIII Jornadas de Fotografía del Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya (IEFC) reunirán del 20…

4 días hace