09 julio 2026

El terremoto en Venezuela también golpea el patrimonio cultural: graves daños en La Guaira y Coro

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Desde el puerto colonial de La Guaira hasta el sitio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en Coro, el terremoto de Venezuela también ha causado daños en monumentos, antiguas fortalezas, iglesias y edificios de gran valor cultural.

La Guaira, Matias Delacroix/AP.

Más de dos semanas después del violento terremoto que el 24 de junio sacudió Venezuela, causando más de 3.000 víctimas y destruyendo decenas de miles de edificios, comienzan a conocerse con mayor claridad también sus consecuencias sobre el patrimonio histórico y arquitectónico del país. Si bien la emergencia humanitaria sigue siendo la máxima prioridad, arqueólogxs, historiadorxs del arte y profesionales del ámbito cultural han comenzado a evaluar la magnitud de los daños sufridos por algunos de los conjuntos monumentales más importantes de Venezuela, muchos de ellos situados a lo largo de la franja costera de La Guaira y en el área de Caracas.

La Guaira, la ciudad más afectada

Según un primer análisis basado en datos satelitales, más de 58.000 edificios podrían haber resultado dañados o destruidos por el terremoto. Entre ellos se encuentran también monumentos nacionales, edificios religiosos, fortificaciones coloniales y construcciones históricas que testimonian más de cuatro siglos de historia del país.

Una de las zonas más afectadas es La Guaira, el histórico puerto de Caracas, desarrollado entre finales del siglo XVI y el siglo XVIII como principal acceso marítimo a la capital y actualmente incluido en la Lista Indicativa de la UNESCO. La particular configuración geográfica de la ciudad, encajada entre el mar Caribe y la Cordillera de la Costa, habría amplificado los efectos del terremoto.

El arqueólogo José Miguel Pérez-Gómez, investigador de la Universidad Simón Bolívar, explicó a The Art Newspaper que las ondas sísmicas rebotaron entre el mar y las montañas, incrementando las tensiones sobre los edificios históricos. Entre los monumentos que más preocupan figura la Casa Guipuzcoana, edificio emblemático del patrimonio venezolano y antigua sede de la compañía comercial española que en el siglo XVIII ostentó el monopolio del comercio colonial. Según Pérez-Gómez, este inmueble deberá figurar entre las prioridades de las inspecciones posteriores al terremoto para comprobar la existencia de grietas, hundimientos en las cubiertas, deformaciones de las estructuras de madera y posibles daños en las colecciones y archivos que alberga.

El balance provisional incluye además el casi total colapso de la fachada de la iglesia de San Sebastián de Maiquetía, daños estructurales en la Catedral de San Pedro Apóstol y en la Ermita del Carmen, el deterioro de la Quinta Azuleja y el derrumbe parcial del Fuerte La Cuchilla, construido en 1770 para defender la costa de los ataques piratas. También han sufrido graves daños el monumental Hotel Miramar de Macuto, ejemplo de arquitectura Beaux-Arts, y el Gran Hotel Palmar de Caraballeda, uno de los iconos del turismo venezolano del siglo XX.

Preocupación por Coro, Patrimonio Mundial de la UNESCO

Existe asimismo una gran preocupación por Coro y el cercano puerto de La Vela, inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1993. Situada en el estado de Falcón, no lejos del epicentro del terremoto, Coro constituye uno de los ejemplos más importantes de ciudad colonial de América del Sur.

Fundada en 1527, fue la primera capital de Venezuela y la primera sede episcopal de la América continental. Su excepcionalidad reside, sobre todo, en el amplio uso de la arquitectura en tierra cruda —adobe, tapia y bahareque—, fruto de la convergencia entre las técnicas constructivas indígenas, la tradición mudéjar española y las influencias neerlandesas procedentes del Caribe cercano.

Precisamente esta singular técnica constructiva hace que el sitio sea especialmente vulnerable a los fenómenos naturales. Ya en 2005, Coro fue incluida en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro debido a unas lluvias excepcionales que comprometieron numerosos edificios históricos. En los años posteriores se pusieron en marcha importantes programas de conservación y gestión participativa, aunque por el momento todavía no se dispone de una evaluación completa de los efectos del terremoto.

Coro, foto David Geldhof.

Un patrimonio frágil y la importancia de las políticas de prevención

Caracas también registra daños significativos en su patrimonio religioso. La Catedral Metropolitana ha sufrido lesiones estructurales, mientras que numerosas parroquias de la capital presentan desperfectos. Entre los edificios más afectados se encuentran la iglesia de San José de Ñauralí, donde se ha derrumbado parte de la cubierta, y la iglesia junto con la casa parroquial de Pagüita.

Para muchxs especialistas, parte de las consecuencias podrían haberse mitigado mediante políticas adecuadas de prevención. El antropólogo Abílio José De Oliveira Simão, presidente del Instituto Iberoamericano de Estudios Avanzados sobre Patrimonio, Turismo y Medio Ambiente, viene denunciando desde hace tiempo la ausencia de una estrategia pública eficaz para la protección del patrimonio cultural venezolano. Las próximas semanas serán decisivas para conocer el alcance real de los daños y definir las prioridades de las intervenciones destinadas a garantizar la seguridad y conservación de estos bienes.

Este artículo fue publicado originalmente en la página web de exibart Italia.