16 octubre 2026

arteba cumple 35 años: la feria que ayudó a construir el mercado del arte argentino vuelve a La Rural

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Con 69 galerías, más de 400 artistas y una amplia delegación de curadorxs y museos de América y Europa, la edición aniversario se realizará del 30 de octubre al 1 de noviembre.

Lanzamiento arteba 2026. Cortesía de Fundación arteba. Fuente: exibart Latam.

Cambiar de sede, de formato y de contexto económico sin perder el rumbo no es poca cosa para una feria de arte. arteba lo hizo durante 35 años: nació para darle al arte argentino un mercado a su medida, pasó por Recoleta, por el Centro Nacional de Exposiciones, por La Rural, por La Boca y por Costa Salguero, y sigue siendo una fundación sin fines de lucro. Del viernes 30 de octubre al domingo 1 de noviembre volverá al Pabellón Amarillo de La Rural, en Palermo, con 69 galerías y obras de más de 400 artistas, y lo hará con una edición que combina homenajes, apuesta por las nuevas generaciones y una lista de museos extranjeros dispuestos a comprar. Las preaperturas para invitados serán el 28 y el 29 de octubre.

El programa se dio a conocer ayer en Buenos Aires, en un acto con el que la fundación reunió a su comunidad en el auditorio de la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes. Larisa Andreani, presidenta de arteba, y Lucrecia Palacios, directora ejecutiva, expusieron los ejes de la edición ante artistas, galeristas, coleccionistas y funcionarios, entre ellos el secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli. Participaron también el vicepresidente de la fundación, Federico Braun, y Marta Minujín.

Una historia que empezó en Recoleta

arteba nació en noviembre de 1991 en el Centro Cultural Recoleta, por impulso de los coleccionistas Jacobo Fiterman y Juan Cambiaso y con el apoyo de las autoridades de la Ciudad. Aquella primera feria reunió a unas treinta galerías, en un clima que los galeristas de la época recuerdan como familiar y artesanal. Fiterman, ingeniero, fotógrafo y coleccionista, se convertiría en una figura central de la institución: la Fundación arteba, que organiza la feria, es hasta hoy una entidad sin fines de lucro.

El crecimiento fue sostenido. Después de su paso por el Recoleta, donde se realizó hasta 1997, la feria se trasladó al Centro Nacional de Exposiciones y más tarde a La Rural, donde ya se celebraba en 2002, en su 11.ª edición. Un año después adoptó el nombre de arteBA Feria de Arte Contemporáneo, una decisión que subrayaba una identidad centrada en las tendencias del arte actual y la ambición de competir con los grandes eventos del circuito internacional. En paralelo salió al mundo: se presentó en el consulado argentino en Nueva York en 2000 y estuvo presente en ARCO en 2001.

Las cifras acompañaron esa proyección. Hacia 2012 la fundación hablaba de asistencias récord, con más de 120.000 visitantes en cinco días, y en su 26.ª edición la feria llegó a reunir a 91 galerías de 20 países y 370 artistas.

Los últimos años fueron de reinvención. En 2021, para celebrar los 30 años, arteba se mudó a Arenas Studio, en el Paseo de las Artes de Pedro de Mendoza, frente a la Usina del Arte, con logo y formato renovados y con un fuerte componente de actividades en el espacio público. En 2024 y 2025 se instaló en Centro Costa Salguero; la edición del año pasado reunió a 67 galerías de 16 países y a más de 400 artistas, en un contexto de mercado exigente para el sector. Ahora regresa a La Rural, el predio de Palermo que fue su casa durante muchos años.

Sección principal arteba 2025. Cortesía de Fundación arteba. Fuente: exibart Latam.
Sección principal arteba 2025. Cortesía de Fundación arteba. Fuente: exibart Latam.

Más que una feria: un ecosistema

La Fundación arteba define su misión en términos que van más allá de la exhibición comercial: propiciar la adquisición de obras por parte de instituciones y colecciones públicas y privadas, apoyar la producción artística contemporánea y contribuir a un ecosistema inclusivo y sostenible. Andreani resumió ayer ese recorrido señalando que, desde aquella primera edición en Recoleta, arteba tuvo un papel central en el desarrollo del mercado del arte argentino, en la profesionalización de sus agentes y en su integración a la escena internacional. También destacó que la feria logra que el arte contemporáneo se instale como tema de agenda pública.

Ese impacto se apoya en herramientas concretas. El Programa de Adquisiciones, que cumple 20 años, invita a museos nacionales e internacionales a recorrer la feria y comprar obras a partir de un fondo inicial; en esta edición participarán diez instituciones de América del Norte, América Latina y Europa, con el apoyo de PromArgentina, Zurich y mecenas privados. El Premio en Obra, creado en 2008 por Juan Cambiaso, reconoce a artistas emergentes y a proyectos de galerías en sus primeras etapas. Utopía, la sección dedicada a espacios gestionados por artistas y plataformas experimentales, funciona como puerta de entrada para las nuevas generaciones. Y la Zona de Diálogo Internacional tiende puentes con galerías y curadores de otras latitudes.

A todo ello se suma el efecto multiplicador sobre la ciudad: durante los días de la feria, Buenos Aires activa una intensa Semana del arte, con exposiciones, aperturas y visitas de profesionales de todo el mundo.

Ayer: un homenaje y una declaración de principios

El momento más emotivo de la presentación fue el reconocimiento a Jacobo Fiterman, que a los 96 años recibió un homenaje por su visión, su compromiso y su aporte a la fundación. Agradeció, en sus palabras, haber recibido de arteba mucho más de lo que dio, y recordó que la misión de la feria en el país es «apoyar, dignificar y engrandecer el arte argentino». El auditorio lo despidió con una ovación de pie.

Jacobo Fiterman en el lanzamiento de arteba 2026. Cortesía de Fundación arteba. Fuente: exibart latam

Un video con testimonios de artistas aportó la mirada de quienes conocen la feria desde adentro. Marta Minujín la describió como una fiesta del mundo del arte, a la que llegan curadores y coleccionistas y donde los artistas jóvenes pueden dar el salto a los museos. Edgardo Giménez destacó que es la única ocasión de ver todo reunido en un solo lugar; Manuel Mendanha, del grupo Mondongo, la comparó con un ágora; Marcelo Pombo habló de una mezcla de permanencia y cambio constante; y Guillermo Kuitca confesó que cada año espera encontrar obras inéditas de artistas que admira y descubrir nombres nuevos.

Andreani, por su parte, planteó que la sostenibilidad de la fundación pasa por preservar lo que todavía tiene sentido y animarse a transformar lo que lo necesita. En esa línea, la institución renovó su imagen para acercarse al público y dejar de lado la solemnidad con la que, admitió, suele comunicar el mundo del arte. Su mensaje de cierre fue una invitación a mirar hacia adelante y a «construir juntos una cultura más abierta, más viva y con más futuro». Palacios, en tanto, subrayó que las galerías son el corazón de la feria y que las dos últimas semanas de octubre serán una oportunidad excepcional para conocer galerías, artistas y proyectos.

Qué se verá en La Rural

Sección Principal. Fue seleccionada por un comité independiente integrado por Nicolás Barraza (Mite, Buenos Aires), Juan Eyheremendy (Vermelho, San Pablo), Florencia Giordana Braun (Rolf Art, Buenos Aires) y las curadoras independientes Florencia Malbrán y Lara Marmor. Según la lista de participantes difundida por la feria, reúne a referentes de la escena local como Ruth Benzacar, Barro, Nora Fisch, Mite, Roldán Moderno, Cosmocosa, de Sousa y Jorge Mara – La Ruche, junto a propuestas del interior y de la región, como Piero Atchugarry Gallery.

Utopía. Con curaduría de los artistas Juan José Cambre y Santiago Villanueva, reúne a 16 galerías y proyectos, nueve de los cuales participan por primera vez. Entre ellos figuran Departamento 112, Fantasma, Garra, La Mesa, Satélite y Triple Frontera. Además del Premio en Obra, este año se suma el Premio Jazmín Chebar, que entregará tres millones de pesos a un artista de la sección para contribuir a su formación.

Zona de Diálogo Internacional. Llega a su segunda edición con curaduría de Aimé Iglesias Lukin, directora de Artes Visuales de Americas Society (Nueva York), junto a Francisco Lemus. Participan cuatro galerías extranjeras: 3+1 Arte Contemporânea (Lisboa), Cecilia Brunson Projects (Londres), Galerie Jocelyn Wolff (París) y Galeria Vermelho (San Pablo). La galería londinense llevará, entre otros, a Claudia Alarcón & Silät y los estates de Feliciano Centurión y Victor Magariños D. El espacio se completa con un ciclo de charlas abierto y gratuito en el Museo Sívori, donde curadores invitados como Cuauhtémoc Medina, Pablo León de la Barra (Guggenheim), Marielsa Castro Vizcarra (Museo de Arte Moderno de Medellín) y Tomás Toledo (Museu de Arte de São Paulo) reflexionarán sobre el arte latinoamericano.

Obras para seguir de cerca. La amplitud de la oferta se aprecia en tres piezas anticipadas por las galerías. Cosmocosa presentará un tapiz único de dos metros de largo realizado por Antonio Berni con la figura de «El último payador», un capítulo poco conocido de su exploración de técnicas y materiales desde los años sesenta. De Sousa ofrecerá Las galgas, una escultura en mármol de Carrara de Alexis Minkiewicz que pesa 280 kilos y cuesta 90.000 dólares. Y Roldán Moderno propondrá Breve historia de Emma (1935-36), de Lino Enea Spilimbergo, por un millón de dólares, una obra que el coleccionista Andrés Buhar calificó de emblemática y de las más impresionantes del arte argentino.

Museos y curadores. Para el Programa de Adquisiciones y el Programa de Relacionamiento Profesional llegarán a Buenos Aires representantes de instituciones como el MALI de Lima (Agustín Pérez Rubio), el MACBA de Barcelona (Claudia Segura), el Museo Reina Sofía de Madrid (Suset Sánchez), el LACMA de Los Ángeles (Diana Nawi), El Museo del Barrio de Nueva York (Viviana Kawas) y el MCA de Chicago (Ionit Behar), además de delegaciones de Uruguay, Chile, México, Colombia y una nutrida comitiva de Brasil.

Premios y homenajes. Juan y Patricia Vergez recibirán el Premio al Coleccionismo, que en ediciones anteriores distinguió a Marión Helft, Amalia Amoedo y Eduardo Costantini. El Premio Remax Collection al mejor stand, por tercer año consecutivo, reconocerá a dos galerías de la Sección Principal. La feria prepara además un homenaje a Julio Le Parc, fallecido el pasado mayo a los 97 años. En el recorrido habrá también visitas guiadas a cargo de Carlos Herrera, una «casita» del festival Lollapalooza intervenida por un artista y el espacio Andreani, que presentará un proyecto de gran formato de la artista platense Eva Moro Cafiero, con curaduría de Sofía Dourron.

Una fecha movida por una visita histórica

La edición 2026 de arteba había sido anunciada originalmente para realizarse del 6 al 8 de noviembre. Sin embargo, la fundación decidió adelantar el evento al fin de semana del 30 de octubre al 1 de noviembre tras confirmarse la visita del papa León XIV a la Argentina (prevista del 8 al 11 de noviembre), la cual congregaría multitudes en el Monumento a los Españoles, a pocas cuadras de La Rural.
Esta modificación de fechas por parte de arteba es anterior a la operación del pontífice del 13 de octubre en Roma, cuya recuperación abre dudas sobre si se mantendrá la gira papal. A pesar de la incertidumbre en la agenda de la Santa Sede, las fechas definitivas de arteba siguen firmes para finales de octubre, con un horario para el público general que este año se concentrará entre las 14 y las 21.

El nuevo calendario hace que arteba comparta las últimas semanas de octubre con otras citas del circuito: Pinta BAphoto, que se realizará del 22 al 25 de octubre en el Pabellón 8 de La Rural, y la feria independiente Affair en microcentro. Para los visitantes extranjeros, el resultado es una agenda particularmente intensa de arte en Buenos Aires.

Treinta y cinco años después

En un mercado condicionado por los costos y por la incertidumbre económica, que obligó en los últimos años a muchas galerías a ajustar sus espacios, arteba llega a su aniversario con una propuesta que combina continuidad y cambio: vuelve a su sede histórica, apuesta por la renovación generacional a través de Utopía, profundiza el diálogo con el exterior y mantiene viva la idea con la que nació en Recoleta, la de que el arte argentino necesita galeristas, coleccionistas, instituciones y público dispuestos a hacer su parte. El 30 de octubre, La Rural dirá si esa fórmula sigue siendo, después de 35 años, el mejor punto de encuentro del arte de la región.