04 febrero 2026

Generación 2026 en La Casa Encendida (Madrid) presenta el arte como «experiencia transitable»

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La exposición reúne a seis artistas que exploran el arte como experiencia viva, entre lo escultórico, lo performativo y lo sonoro.

Vista de la exposición 'Generación 2026' en La Casa Encendida (Madrid). Foto de MAru Serrano, 2026.

La Casa Encendida (Madrid) inaugura la edición 2026 de Generaciones, un programa que, desde el año 2000, se ha consolidado como referente para el arte emergente en España. En esta ocasión, seis proyectos seleccionados por un jurado formado por David Barro, Rosa Ferré y María Wills transforman las salas B y C del centro madrileño en un laboratorio de ideas. La exposición, que podrá visitarse hasta el 19 de abril, presenta a una nueva generación de artistas que entienden su práctica como un espacio de investigación activa sobre el cuerpo, la materia, el tiempo y la voz.

Esta edición marca un punto de inflexión. Por primera vez, el número de premiadxs se reduce a seis, pero la dotación económica por proyecto asciende a 12.000 euros, de los cuales 10.000 se destinan a producción y 2.000 a honorarios. Lxs seleccionadxs —Élan d’Orphium (Badajoz, 1992), Hodei Herreros Rodríguez (Vitoria-Gasteiz, 1997), Claudia Pagès Rabal (Barcelona, 1990), Maya Pita-Romero (Madrid, 1999), Víctor Ruiz Colomer (Barcelona, 1993) y Víctor Santamarina (Madrid, 1990)— comparten una atención sostenida a los procesos y una voluntad por desbordar las disciplinas tradicionales.

Vista de la exposición ‘Generación 2026’ en La Casa Encendida (Madrid). Foto de MAru Serrano, 2026.

Las propuestas de Generaciones 2026 activan territorios de inestabilidad y transformación. Claudia Pagès Rabal –artista designada para representar a Cataluña en la Bienal de Venecia– trabaja con filigranas del siglo XV para cuestionar los sistemas de poder a través del archivo y la luz. Maya Pita-Romero construye arquitecturas textiles transitables, vinculadas al refugio y la metamorfosis, mientras que Víctor Ruiz Colomer explora los límites de la percepción con esculturas que generan desplazamientos cognitivos. «La escultura deja de ser mero objeto para convertirse en un sistema relacional que modifica las formas de habitar, percibir y moverse», señala Rosa Ferré.

La voz y el afecto también ocupan un lugar central. Élan d’Orphium transforma gestos cotidianos en actos escultóricos, como en Acto de amor, donde la orina solidificada se convierte en símbolo de entrega y resistencia. Hodei Herreros Rodríguez, en The Voiceless Voice of the Girls, utiliza la voz y la escucha como herramientas de resistencia frente a las normativas de género. Víctor Santamarina, con Subsidencia, lleva al extremo la idea de colapso: sus esculturas de cera se deforman lentamente, revelando la fragilidad de las estructuras que nos rodean.

Generaciones ha sido plataforma de lanzamiento para artistas como Eva Fàbregas (Barcelona, 1988), June Crespo (Pamplona, 1982) o Dora García (Valladolid, 1965). Esta edición, con su enfoque en la experimentación y la profesionalización, reafirma su papel como termómetro del arte contemporáneo español.

Vista de la exposición ‘Generación 2026’ en La Casa Encendida (Madrid). Foto de MAru Serrano, 2026.