23 septiembre 2026

‘La máquina sueña con humo’ de Eli Cortiñas llega al Reina Sofía (Madrid)

de

El punto de partida de la exposición es el archivo cinematográfico y, en particular, la manera en que el cine occidental fabricó determinadas representaciones de África.

Fotograma de 'The Most Given of Givens' [Lo más dado de lo dado], 2016. Instalación de vídeo de 3 canales. 10 min © Eli Cortiñas, VEGAP, Madrid, 2026. Archivo fotográfico del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

Hay imágenes que parecen haber estado siempre ahí. Se reconocen con facilidad, forman parte de una memoria colectiva y apenas exigen una segunda mirada. Precisamente sobre esa familiaridad trabaja Eli Cortiñas en La máquina sueña con humo, la exposición que ocupa desde el 23 de septiembre el Espacio 1 del Museo Reina Sofía. Su punto de partida es el archivo cinematográfico y, en particular, la manera en que el cine occidental fabricó determinadas representaciones de África. A partir de ahí, la artista abre una investigación que alcanza al museo y a las tecnologías que hoy participan en la construcción de nuestra mirada.

Cortiñas lleva más de una década trabajando con materiales de archivo. En esta ocasión recupera The Most Given of Givens [Lo más dado de lo dado], una instalación de vídeo de tres canales realizada en 2016 y recientemente incorporada a la colección del Reina Sofía. La pieza toma como materia prima las primeras películas sonoras de Tarzán y otros fragmentos del cine de aventuras. El procedimiento es aparentemente sencillo: extraer imágenes de su contexto original y hacerlas convivir dentro de una nueva estructura. El montaje modifica así nuestra relación con un material que reconocemos, hasta revelar aquello que la narración convencional había dejado en segundo plano.

Uno de los episodios que analiza la artista resulta especialmente revelador. En Tarzán, el hombre mono, imágenes etnográficas filmadas en África fueron utilizadas como fondos para escenas rodadas en los estudios de Hollywood. El artificio cinematográfico permitía unir dos registros distintos y producir una representación aparentemente continua. Cortiñas introduce una interrupción en esa continuidad. El choque entre las imágenes permite percibir la distancia entre documentar una realidad y convertirla en decorado para una ficción concebida desde otra cultura.

El archivo se convierte así en un lugar donde también puede leerse la historia del poder. En el vídeo aparecen, junto a las películas de aventuras, imágenes del cine anticolonial, entre ellas El Retorno de un aventurero, de Moustapha Alassane. Una Acrópolis griega en construcción introduce otra capa de significado: la imagen de una cultura europea que se presenta como referencia universal mientras otras presencias históricas han quedado relegadas. Cortiñas no necesita reconstruir un relato alternativo cerrado. Le basta con hacer visible la arquitectura de los relatos que ya conocemos.

Vista de sala de la muestra ‘Eli Cortiñas. La máquina sueña con humo’, en el Museo Reina Sofía. Septiembre 2026 © Eli Cortiñas, VEGAP, Madrid, 2026. Archivo fotográfico del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

La segunda instalación lleva esta operación hacia el presente. Creada específicamente para la exposición, ocupa la antesala del Espacio 1 y combina una dimensión escultórica con imágenes generadas mediante material encontrado, inteligencia artificial y bancos de imágenes comerciales. Un wallpaper transforma la sala en un escenario tecnológico donde aparecen objetos impresos y piezas metálicas. Las vitrinas, vaciadas de los objetos expoliados durante el periodo colonial, introducen una ausencia difícil de ignorar.

Aquí el museo pasa a formar parte del problema. Cortiñas lo observa como una estructura que organiza la mirada y establece categorías de valor. La tecnología ocupa un lugar semejante: los algoritmos seleccionan, ordenan y hacen circular imágenes siguiendo sistemas que tampoco son neutrales. La artista conecta así dos momentos históricos separados por décadas. El mecanismo cambia de apariencia, mientras determinadas formas de clasificación y jerarquización permanecen activas.

El título de la exposición condensa esa tensión. Para Cortiñas, las grandes máquinas industriales y culturales generan una «cortina de humo» capaz de ocultar los intereses que operan detrás de ellas. La imagen tecnológica puede presentarse como objetiva mientras reproduce sesgos que vienen de mucho antes. Su trabajo consiste en levantar esa superficie y observar qué queda debajo.

La investigación se prolonga en el ciclo Sobre imágenes y desobediencia. Carta blanca a Eli Cortiñas, que el museo programa entre el 24 de septiembre y el 3 de octubre. Las películas seleccionadas introducen la noción de contra-archivo y plantean otras maneras de conservar y activar la memoria. Entre ellas aparece una idea especialmente fértil para leer la exposición: la opacidad como forma de agencia. Frente a una cultura que exige imágenes constantes y disponibilidad permanente, también cabe preguntarse qué ocurre cuando una imagen decide no entregarse por completo.

La artista Eli Cortiñas en la muestra ‘Eli Cortiñas. La máquina sueña con humo, en el Museo Reina Sofía. Septiembre 2026. Archivo fotográfico del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
Redacción

Sobre el autor

A través de la publicación de noticias y artículos diarios, un canal dinámico en Instagram, un boletín semanal, un calendario sobre exposiciones y eventos periódicamente actualizado, una sección específica dedicada a las residencias de artistas – RadAr(t) – y una plataforma diseñada para albergar exposiciones digitales, exibart.es ofrece una cobertura exhaustiva del sector del arte contemporáneo en el contexto español, con un enfoque fresco y directo sobre la actualidad.