28 octubre 2026

Muere Robert Llimós, artista vinculado a la nueva figuración y al arte conceptual catalán

de

El pintor y escultor barcelonés fallece a las puertas de una exposición dedicada a una etapa clave de su trayectoria en la Fundació Vila Casas.

El pintor y escultor Robert Llimós (Barcelona, 1943) ha muerto a los 83 años, dejando una trayectoria marcada por la transformación constante de su lenguaje artístico. Vinculado a la nueva figuración y al arte conceptual catalán, desarrolló una obra que, en sus últimas décadas, quedó estrechamente ligada a su relato de un encuentro con seres extraterrestres.

Formado en la Escola Massana y en la Escola Superior de Belles Arts Sant Jordi, Llimós irrumpió en la escena artística catalana durante los años sesenta, vinculado a la nueva figuración junto a Eduard Arranz-Bravo y Rafael Bartolozzi. En 1969 inició una etapa conceptual que se prolongó hasta 1973, antes de recuperar la pintura figurativa y dar al color un papel protagonista. Su trayectoria alcanzó escenarios internacionales como la Bienal de São Paulo y la Documenta 5 de Kassel.

La dimensión crítica de su trabajo también ocupó un lugar destacado. En Sitting Bull abordó la desaparición de las comunidades indígenas; en Fragment ruandès evocó el genocidio de Ruanda, mientras que Metamorfosi reflexionó sobre las armas de destrucción masiva y el impacto de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York.

En 2009, durante una estancia en Fortaleza, Brasil, Llimós afirmó haber vivido un encuentro con dos seres extraterrestres. Desde entonces dedicó numerosas pinturas a representar aquellas figuras, convencido de que debía dar testimonio de lo sucedido. En una entrevista publicada por El Periódico en 2016, resumió esa determinación con una frase: «Prefiero que mi obra sea útil». También relató el aislamiento profesional que, a su juicio, había provocado aquella temática. Su insistencia en pintar a los seres que decía haber visto terminó por convertirse en uno de los aspectos más controvertidos de su trayectoria.

En Barcelona, dos de sus esculturas públicas permiten acercarse a otra faceta de su imaginario. Marc, creada para los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996, es un homenaje a su hijo, fallecido en un accidente de tráfico en 1995. Una réplica se instaló en 1997 en la Vila Olímpica barcelonesa. Por su parte, las dos figuras flotantes de Miraestels, instaladas en el puerto en 2005, representan a un personaje recostado que dirige la mirada hacia el cielo. La obra introduce una imagen de contemplación en el paisaje portuario y conecta con el universo poético de Joan Brossa.

En 1994 recibió el Premi d’Arts Plàstiques de la Generalitat de Catalunya. Su trayectoria volverá a ocupar las salas del Museu Can Framis de la Fundació Vila Casas a partir del 9 de noviembre, con ¿Es que todavía no hay suficientes ojos en la cara?, exposición comisariada por blanca arias que reúne trabajos conceptuales de finales de los años sesenta y principios de los setenta. Concebida junto al artista, la muestra permitirá recuperar una etapa esencial de su recorrido.

Redacción

Sobre el autor

A través de la publicación de noticias y artículos diarios, un canal dinámico en Instagram, un boletín semanal, un calendario sobre exposiciones y eventos periódicamente actualizado, una sección específica dedicada a las residencias de artistas – RadAr(t) – y una plataforma diseñada para albergar exposiciones digitales, exibart.es ofrece una cobertura exhaustiva del sector del arte contemporáneo en el contexto español, con un enfoque fresco y directo sobre la actualidad.